SALTANDO CHARCOS

SALTANDO CHARCOS lluvia_18_ ¿Qué tendrán las bodas de otoño que me producen siempre una sensación de nostalgia? Dicen los entendidos que los cambios de temperatura provocan en nosotros cambios internos emocionales y en mi caso doy de fe de que es así. No puedo evitarlo, soy espíritu de verano así que cuando llega el otoño me viene esa especie de ‘morriña’ de la que tanto saben nuestras seguidoras gallegas. Ya os he comentado muchas veces que cada vez me gustan más las bodas en invierno, es cierto que tienen factores en contra y que normalmente el factor más importante suele estar relacionado con las bajas temperaturas pero yo soy de las que opina que todo tiene su parte buena así que si habéis decidido casaros en invierno, ¿por qué no disfrutar al cien por cien de todo lo que ello implica? Y cuando digo todo, me refiero también al tiempo. Si es cierto el dicho que dice que ‘boda lluviosa, boda dichosa’, ¿por qué entristecernos si llueve el día de nuestra boda? Hay que darle la vuelta, coger un paraguas o, todavía mejor, no cogerlo y salir a la calle rumbo a la iglesia o al lugar de la ceremonia con la mejor de nuestras sonrisas y dejando que la lluvia lo inunde todo. No importa que nos mojemos, al contrario, ¿no habéis probado nunca dejar que la lluvia os empape hasta calaros? Si no lo habéis hecho os lo recomiendo, es una sensación única, de libertad, de dejarse llevar, de sentir la naturaleza golpeando en forma de gotas sobre nuestro rostro y si lo hacéis acompañados de vuestra pareja la sensación todavía es mejor, se multiplica por diez. Cogeos de la mano y empezad a saltar charcos, os sentiréis como niños, nada importará alrededor, solo vosotros, la lluvia y vuestro amor. Os dejo con unas fotografías que seguro que os inspirarán a calzaros las botas de agua y salir corriendo.

Fotografía: Only love photo, The bridal district, Marien Mae, Weber wedding, Celeidh Morrison, Randal Kurt, Luster Studios, Nickel weddings, Wedding wire, Melissa Welsh

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Comments

  1. Lorena says

    Oooooooo gracias por este reportaje !!me caso el 27 de este mes y no paro de pensar anda como llueva!!!!y cada vez me gusta mas la idea jjjj

  2. Noelia says

    Las fotos son preciosas! al mal tiempo buena cara…. y como bien comentáis boda lluviosa boda dichosa!

    :)

    De todas formas…. siempre se le pueden llevar unos huevos a ¡Santa Clara!

  3. says

    Uuuuff, lo siento pero no. Las fotos con el paraguas quedan bonitas, pero ya lo de mojarte toda… Estropear el pelo, el vestido y el maquillaje que tanto han costado… No lo veo claro.

  4. says

    Estoy completamente de acuerdo, Cristina. Una boda no deja de ser perfecta porque llueva… Pueden surgir mil contratiempos que hagan que las cosas no salgan como esperas o planees… La clave está en la actitud, en la forma de vivir tu boda, sea como sea. La perfección está en cómo tú la sientes y puede ser tan perfecta como tú quieras.

    Me encanta tu blog! Te invito a visitar el mío, recién estrenado…

    instantesdegloria.blogspot.com

  5. says

    Solo me ha llovido un par de veles en casa 10 años y la verdad es que ni os imagináis lo bien que nos lo pasamos y el resultado final de las fotografías.. La luz fué de las más bonitas que jamás he visto..! Por otra parte los complementos para la novia a la hora de ponerse una capita por encima, zapatos.. También puede ser fantástica una wedding en otra época que no sea pleno verano y los invitados también lo agradecerán…!

  6. Vanesa says

    Me casé el 18 de agosto en el jardín del restaurante y llovió en mitad de la ceremonia. Lo único que hice fui reírme y disfrutar ese momento. Nadie nos levantamos y la concejal siguió con la boda. Ese es un gran recuerdo que me acompañara siempre

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