SI QUIERES PONERTE UNA CADENA DE PLATA ANTIGUA PARA TU BODA, ESTE TRUCO TE AYUDARÁ A RECUPERARLA

Una de las cosas a las que doy más importancia el día de la boda es a los detalles con significado. Y con ello no me refiero sólo a los regalos para los invitados, sino a esos complementos o joyas que tienen una carga sentimental por tratarse de joyas pertenecientes a la familia o a alguna persona muy cercana a los novios. Muchas veces estas joyas han pasado de generación en generación y se han guardado tanto tiempo y con tanto mimo que al desempolvar la cajita o bolsita que las contiene, nos damos cuenta de que han perdido todo su lustre.

Suele pasar, sobre todo, con las cadenas de plata antigua, un metal que vuelve a estar de moda tras mucho tiempo de reinado del oro. Las hay de diferentes largos y diseños, pero en bodas las preferidas por las novias suelen ser las cadenas finas de estilo más clásico como las de cola de topo o las cadenas de bolas en plata, que pueden llevarse solas o con algún tipo de colgante. Aunque he de decir que las de eslabones, tan en boga esta temporada, están empezando a marcar tendencia también en las bodas.

Para recuperarlas debemos proceder a una limpieza a conciencia con el objetivo de devolver a la pieza todo su brillo y esplendor de la manera más delicada posible, ya que no es fácil tratar una joya antigua sin dañarla. Seguro que en alguna ocasión habréis oído hablar a vuestras madres o abuelas sobre algún remedio casero para limpiar la plata, pero según los expertos, el mejor remedio natural que existe es el bicarbonato. Así que hoy os comparto una manera fácil y económica para que podáis llevar a cabo la limpieza de vuestras joyas de plata vosotras mismas y sin salir de casa.

Vais a necesitar: un cuenco, agua, papel de aluminio, bicarbonato y un cepillo de dientes de cerdas suaves.

Pasos a seguir:

1. Empezamos calentando el agua, aunque es importante que no esté demasiado caliente, sobre todo si la joya tiene piedras o perlas pegadas, ya que corremos el riesgo de que se despeguen.

2. Cubrimos el interior del cuenco con papel de aluminio y a continuación vertemos el agua tibia en el recipiente.

3. Introducimos en su interior la joya que queremos limpiar. Esta debe estar en contacto directo con el aluminio. Cuanto más tiempo permanezca en contacto, mucho mejor.

4. Añadimos una buena dosis de bicarbonato y lo dejamos una hora aproximadamente para que se produzca la reacción química (la plata suele ennegrecer debido al azufre que hay en el ambiente y en nuestra propia piel, esto hace que se forme sulfuro de plata y adquiera ese tono negruzco. Al poner aluminio cerca de la plata y ser el azufre más afín al primero, este se pasará de la plata al aluminio. El bicarbonato facilita ese traspaso y el agua caliente lo acelera).

5. Finalmente sacamos la joya y frotamos suavemente con el cepillo de dientes. Es importante realizar este paso con mucho cuidado para evitar en todo momento arañar la pieza.

Podéis repetir el proceso varias veces hasta que la joya esté totalmente limpia y no olvidéis pasar de vez en cuando un paño polaco a vuestras piezas de plata, ya que además de conservarlas limpias durante más tiempo, retrasará su proceso de oxidación.

Fotografía: Kate Anfinson Photography, Liberty in Love, Pinterest

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